El hipertiroidismo es un cuadro clínico causado por una concentración excesiva de hormonas tiroideas en los tejidos, principalmente causado por una excesiva producción de hormonas tiroideas1.
La prevalencia de hipertiroidismo es relativamente baja, en comparación a otras patologías tiroideas. Por ejemplo, en España se estima que el 0,8% de la población española sufre hipertiroidismo2 y en Estados Unidos el 1,2% de la población norteamericana1.
El hipertiroidismo puede tener diferentes causas, aunque las causas más frecuentes son1:
Otras causas menos frecuentes de hipertiroidismo son:
Causas raras del hipertiroidismo:
El hipertiroidismo puede tener múltiples presentaciones clínicas. Los niveles elevados de hormonas tiroideas provocan el incrementa del número de receptores beta-adrenérgicos en la membrana celular, lo que amplifica la acción de las catecolaminas1. Por este motivo, muchos de los síntomas son adrenérgicos:
Además, el aumento del metabolismo que acompaña el hipertiroidismo puede provocar otros síntomas como el incremento del apetito y la reducción del peso corporal.
Además, el hipertiroidismo se puede manifestar con signos específicos de la enfermedad como la orbitopatía, el mixedema o el bocio.
Las pruebas de laboratorio más específicas y sensibles para el diagnóstico del hipertiroidismo son la tirotropina (TSH), la T4 libre y la T3 total. También es importante, para el diagnóstico diferencial, la medición de los niveles de anticuerpos antirreceptores de TSH (también llamada anticuerpos anti-TSI)1. A continuación, en la figura 1, se demuestra la anatomía e histología de la glándula tiroides.

Hipertiroidismo*: TSH suprimida (TSH <0,1 mUI/ml), T4 libre elevada, T3 total elevada.
Hipertiroidismo subclínico*: TSH suprimida (TSH <0,1 mUI/ml), T4 libre normal, T3 total normal.
*Si la causa del hipertiroidismo es la enfermedad de Graves, los niveles de anticuerpos anti-TSI se encontrarán elevados.
* En algunos casos de tiroiditis postparto, de origen autoinmune, puede ser útil medir los niveles de anticuerpos anti-TPO. Aunque es un biomarcador mucho más específico del hipotiroidismo, se puede elevar en tiroiditis postparto.
*En pacientes con hipertiroidismo por nódulo tirotóxico se puede encontrar la TSH deprimida (TSH <0,1 mUI/ml), con niveles de T4 libre normal y niveles de T3 total elevados.
Hipertiroidismo por adenoma hipofisario productor de TSH: TSH elevada (≥4,5 mUI/ml) con T4 libre elevada y T3 total elevada.
Otras causas:
Un dato importante es que, en condiciones de niveles elevados de estrógenos como el embarazo o la terapia hormonal, los niveles de proteínas transportadoras de hormonas tiroideas están aumentadas, lo que puede incrementar los niveles de T4 total y T3 total, aunque los niveles de TSH y T4 libre están dentro del rango de normalidad.
También hay factores, como el estrés energético crónico (por ejemplo, en mujeres con amenorrea hipotalámica funcional) o el uso de corticoides exógenos, que pueden provocar una ligera inhibición del eje tiroideo, que se puede manifestar con una ligera reducción de los niveles de TSH (0,1 – 0,4 mIU/ml), acompañado de unos niveles normales o ligeramente reducidos de la T4 total o T4 libre.
El tratamiento farmacológico más común del hipertiroidismo es:
En algunos casos, como en algunos tipos de cáncer de tiroides o hipertiroidismos autoinmunes de difícil control medicamentoso se puede plantear la terapia con yodo radioactivo (también llamado radioyodo) o la cirugía (tiroidectomía).
En el caso de la tiroiditis de Quervain (también llamada tiroiditis dolorosa o subaguda), que es causado por una infección vírica de la glándula tiroides, se suele resolver espontáneamente pasados 6-12 meses. Durante la infección aguda, a veces se utiliza medicación beta-bloqueante o anti tiroidea para el control de los síntomas.
Tal y como te contamos en el curso Experto en Nutrición y Tiroides de CEAN, cada vez son más los estudios que apoya la idea que la nutrición y la suplementación puede ser un buen complemento al tratamiento de las personas con algunos tipos de hipertiroidismo. Se ha descrito que podría ayudar3 4:
El metabolismo aumentado que acompaña el hipertiroidismo puede generar una condición de estrés oxidativo que se asocia a algunos de los síntomas (caída del pelo, empeoramiento de la piel, fatiga…). El uso de una correcta alimentación, con un patrón dietético nutritivo y abundante en antioxidantes, así como la suplementación con complejos antioxidantes (selenio, vitamina C, vitamina E, NAC…) puede ayudar al manejo de los signos y síntomas de la enfermedad.
La suplementación con dosis elevadas de algunos compuestos bioactivos como el resveratrol, o aminoácidos como la L-Carnitina pueden ayudar al control del hipertiroidismo, ya que podrían actuar como substancias antitiroideas.
Está documentado que la disbiosis intestinal, se asocia a una peor función de la glándula tiroides y que la influencia inmunológica de la microbiota intestinal puede jugar un papel relevante en el control del hipertiroidismo autoinmune. Además, algunas cepas probióticas podrían incrementar la biodisponibilidad de la levotiroxina, reducir la fluctuación de las hormonas tiroideas o incluso regular la actividad de algunas deiodinasas.
Además de asegurar un correcto estado nutricional, el aporte de dosis terapéuticas de algunos micronutrientes como el selenio o la vitamina D podría ayudar a modular el sistema inmunitario y ser útil para el tratamiento del hipertiroidismo autoinmune.
Bibliografía

Máster Universitario en Fisiología Integrativa por la Universidad de Barcelona (España). Graduado en Nutrición Humana y Dietética. Diplomado en Fisioterapia. Diploma de Especialización en Terapia Regenerativa. Dietista – nutricionista con más de 10 años de experiencia clínica. Profesor de varios cursos de Máster, Postgrado y Experto en España.